Parapente
En el aire la temperatura baja varios grados por cada kilómetro de altura, y tú sigues sentado en el arnés sin moverte durante todo el vuelo. Los músculos no trabajan, así que el cuerpo no tiene forma de calentarse. Los guantes y la ropa interior calefactables aportan calor desde fuera, para que controles las cuerdas con la misma seguridad en la tercera hora que en la primera.